diabetes gestacional

La diabetes gestacional puede llegar por sorpresa durante el embarazo. Se calcula que entre un 5 y un 10% de las gestantes pueden verse afectadas, si bien la mayoría volverá a recuperar sus niveles normales en el postparto.

Las estadísticas indican que un 95% de las veces es una situación temporal, pero no por ello libre de riesgos. Es importante llevar un control prenatal adecuado y seguir una dieta equilibrada.

Para evitar complicaciones sigue las recomendaciones del especialista. Debes tener en cuenta que esta situación tal vez implique cambios importantes en tu forma de alimentarte. Sin embargo, si ya tenías buenos hábitos y un estilo de vida saludable no te costará tanto hacer esta adaptación.

Consejos para cuidar tu alimentación durante un embarazo con diabetes gestacional

Si te han diagnosticado diabetes gestacional debes cuidar más que nunca todo lo que consumes, evitando comer productos con azúcares refinados y ultraprocesados. Para ello, lee atentamente las etiquetas para conocer los datos nutricionales de cada alimento envasado.

La tabla de índice glucémico (IG) es una buena aliada para guiarte y ayudarte a elegir los ingredientes más convenientes, que son los que tienen un IG bajo. Además debes tener presente la cantidad de fibra y de grasa que tengan.

Como norma general evita productos como la leche condensada, la miel, las mermeladas, los dulces y pasteles, los helados, los postres lácteos, las frutas en almíbar, la bollería o los caramelos, así como los platos precocinados y los fritos.

Las frutas y las verduras son algunos de los alimentos más aconsejables, si bien deberás limitar igualmente el consumo de las primeras porque también pueden aumentar la glucemia. Una buena opción es comer entre una y dos piezas de fruta por día entre horas, además de realizar  tres comidas diarias.

Para llevar una mejor planificación durante la semana y evitar tentaciones y antojos que puedan perjudicarte, lo ideal es diseñar los menús con suficiente antelación y no desviarte bajo ningún concepto, asegurándote de que sigues una dieta nutritiva en la que no pasas hambre y que permite que el bebé se desarrolle correctamente.

Durante la mañana los niveles de azúcar en sangre pueden estar más descompensados, por lo que tendrás que limitar los hidratos de carbono y aumentar la ingesta de proteína. Prueba nuevas recetas e ingredientes, siempre bajo supervisión médica. Por ejemplo, la soja o la quinoa. Por último, pregunta a tu médico si puedes practicar deporte de forma moderada. Dar un paseo diario de una hora o realizar ejercicios con las extremidades te ayudará a relajarte y a mantener tu diabetes gestacional más controlada.

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