Mitos sobre la píldora anticonceptiva

La utilizan millones de mujeres a diario y es uno de los métodos de contracepción más utilizados en la actualidad. Pese a ello, aún existen muchos mitos sobre la píldora anticonceptiva que conviene revisar. Tanto si estás pensando en comenzar a tomarla, como si ya lo haces, debes tenerlos presentes. En las siguientes líneas vamos a dar respuesta a esos siete mitos más comunes que llegan a menudo hasta nuestras consultas:

1.»La píldora anticonceptiva engorda»

Cuando comienzas a tomarla, los primeros tres meses puedes experimentar un poco de retención de líquidos. Sin embargo, una vez finaliza el periodo de adaptación, no hay estudios que demuestren que la píldora anticonceptiva engorde. No obstante, debes tener en cuenta que el cuerpo de cada mujer es distinto. Por eso, si se detecta un aumento de peso significativo después de comenzar a tomarla, debes consultarlo con un especialista. Así podremos revisar tus hábitos alimenticios y analizar el ejercicio físico que realizas para averiguar qué está pasando. Si se considera oportuno, se puede cambiar a otro tipo de píldoras.

2. «La píldora provoca dolores de cabeza y migrañas»

La reacción de cada mujer a las hormonas de la píldora puede variar mucho. En algunos casos puede haber ciertas molestias durante el periodo de adaptación, que dura unos tres meses. Sin embargo, lo normal es que estos dolores de cabeza y migrañas sean leves y desaparezcan pronto. Si no fuera así, o si el dolor viene acompañado de destellos, acude a tu médico lo antes posible para que pueda orientarte o cambiar este método anticonceptivo por otro sin estrógenos.

3. «Tomar la píldora causa anemia»

Muchas mujeres sufren fuertes hemorragias durante la menstruación, lo que puede provocar anemia ferropénica. Sin embargo, con la píldora se consigue frenar la pérdida de hierro. De hecho, uno de sus principales beneficios es que los sangrados pasan a ser más regulares y menos abundantes. Si alguien te dice lo contrario, explícaselo: es uno de los mitos sobre la píldora anticonceptiva.

4. «La píldora favorece la aparición del acné»

Una de las preocupaciones de muchas mujeres a la hora de elegir la píldora como método anticonceptivo es si favorece o no la aparición de acné. En realidad, es más bien al contrario: la píldora puede recetarse para tratar este problema. La dosis de hormonas que aporta la píldora ayuda a regular y a estabilizar la inflamación de las glándulas pilo-sebáceas, que son las que hacen que el poro se tapone y aparezcan lesiones cutáneas.

5. «La píldora disminuye el deseo sexual»

Lo normal es que las mujeres que utilizan este método anticonceptivo disfruten plenamente de sus relaciones, sintiéndose protegidas ante posibles embarazos no deseados. No obstante, existe un porcentaje muy pequeño de casos en los que sí disminuye el deseo sexual. Cuando esto ocurre el ginecólogo puede recomendar el cambio a otro tipo de píldora.

6. «Dificulta el embarazo», otro de los mitos sobre la píldora anticonceptiva

La píldora es un método anticonceptivo reversible. Al dejar de tomarla el ovario vuelve a funcionar de forma normal. Por tanto, si estás tomando la píldora y quieres quedarte embarazada, lo que debes hacer es pedir cita con tu doctor. Lo recomendable es hacer la consulta preconcepcional unos tres o cuatro meses antes de dejar de tomarla, para comenzar a prepararte.

7. «La píldora protege de las infecciones de transmisión sexual y del VIH»

Aunque estés tomando la píldora anticonceptiva, debes tener claro que continúas siendo vulnerable a todo tipo de infecciones de transmisión sexual y al VIH. Si existe riesgo de contagio, o si no se trata de una pareja estable, lo recomendable es utilizar siempre el «doble método» de píldora más preservativo.

Como ves, este anticonceptivo hormonal tiene pros y contras que debes conocer, pero no te creas lo primero que escuches. Ante cualquier duda, lo mejor es acudir a tu ginecólogo de confianza. Solo así evitarás ser víctima de informaciones falsas y de los numerosos mitos sobre la píldora anticonceptiva que todavía persisten en nuestra sociedad.

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